Correteame

Suspiran


Sólo una noche casual, sin nombre, sin rostro.
Quiso ver al ciego ebrio como hace años,
pero falló, la noche casual quedó muda, casi incomoda,
el ciego estaba ahogado en  nihilismo, volando en su ironía.
Charlaron de lo que podían hablar,
del pasado y una reseña del presente,
del  ¿ahora cómo es la vida? del ¿qué te digo?
De ese “ahora soy un poco lo contrario” que nos deja pensando un rato.
Suspiran

Es tarde y no hay vino. No habrá sexo entre dos locos,
Ni retozos por el recuerdo que pueda hacer tambalear al tiempo.

Suspiran, lo imaginaban.


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