Correteame

¿Será así?

Un día más regreso, cinco pesos al bolsillo,
un suspiro a medias desnudo en el silencio;
resbalo, escribo gritando,
me entretengo, entreno y sigo resbalando;
trago, vomito, brinco, corro, me aferro, sigo resbalando;
la vida tiembla, el coraje aprieta,
el corazón latiendo, despierta, despierta.

¿Será así?

Trago saliva y respiro.
Otra noche de fuga, de ti, del tiempo;
de acercarme a la muerte en letras
por retarle al imperio;
retozando con la fuga,
sentirme eterno fugando.

Adentro todo es confuso pero es dibujado por líneas,
rectas, curvas, invisibles, duales;
por fuera, tanteo y aparento estar sobrio,
pero no, por más, no encuentro,
no hay medidas, no hay cielo.

Sigo sin ser desterrado de tus caderas, de tu fuego,
el exilio es ganado a pulso pero mientras sólo te veo y respiro,
sigo resbalando. No hay razón para seguir ni para parar,
pero si sigues no pares y si paras no te detengas,
me dijo un viejo que nunca volvió;
la vida, carajo… el camino y sus paraplejias,
escupo y muerdo lengua,
caminando seco en paisajes de selva,
moribundo sin fecha, vagando sin calles.


El miedo te hace esclavo

Nunca dormí,
fui sonámbulo desde niño, pero nunca dormí;
sin ser zoombi caminé sin rumbo entre rebaños,
mientras perros mercenarios imponían su orden mordiendo,
berreos y berreos, era horrible;
no me arrepiento de la fuga,
no me arrepiento del escape;
obediencia sin sentido, 
a su sutil preparación para el sometimiento,
una licencia para esclavizarte;
cimarrón sin cuento,
digna fuga de la cual no me arrepiento.

Bromeas?

Viejo lobo; sabio, egoísta ontológico;
sin ver ves, los ojos hablan delatándote y sabes que sables demasiado
mientras invisibles cables nos atrapan, sin consenso, sin pacto;
todo es más fácil cuándo gritas y yo callo;
es más fácil mirar y reír, ver fluir el río que no recuerda, y sigue, y sigue;
canutos verdes, ojos rojos, pipa naranja, labios partidos.

-¿Qué pasa cielo? el sol es el mismo y el cabrón me juega bromas…
-¿Bromeas?



No quiero dormir

No quiero dormir, confundo realidad con sueño y todo es incierto,
tres pesos y veinte centavos, nada alienta.
Sobrevivo entre esclavos modernos y policías sicarios,
izquierdas ambidiestras que le sonríen al narco.

Un presidente imbécil y un pueblo dormido,
la mafia nunca ha dejado de ser amiga del congreso
y lucran con la necesidad y el hambre,
¿Cómo qué por qué chingaos me drogo madre?
El mundo se cae, la realidad rebasa,
Siria y Gaza en llamas en lo que Putin y Obama hablan finanzas.

El CISEN juega con nosotros dónde está Wally versión marchas,
seguro nos encuentran y querrán que paguemos factura o fianza,
pero ñaa… nos la sudan, nos den cuello la revolución camina,
no hay indispensables en el proceso, díganle al peje que no llore,
que el pueblo ya está entendiendo.

Ni pal metro alcanza. 

Compañera de vida (Lado B)


Hoy te recordé sin censura,
temblaba el cerebro y las palabras tan sólo al pensarte.
Te recordé sin tapujos con quien comparto la vida ahora,
gritos, culpas, cargas, mentiras,
a nosotros ¿a quién más? nuestra historia.
Nos vemos y el tiempo se mezcla con nostalgia,
y es que, cada quien siguió su camino y no había de otra,
nos escupimos.

Silencio

El presente se partió sin censura,
Caer en trampa de amor por berrinche, sin según darnos cuenta,
dolió al pensarlo y reí; y aquí estoy otra vez frente a vos.
Cagarla sería estúpido por más que quiera revolcarte entre sábanas,
echarle la culpa al alcohol, sonreír un rato y vomitar; la cruda es inevitable;
somos endebles, la línea es frágil Compañera;
No quiero cagar explosivos,  ni prenderlos,
la histeria en erupción, sin freno y la psicosis golpeando, no,
el Alzheimer para otro día, para quien no ha pasado nada,
pero hoy no, todavía recuerdo.

Suspiro

El tiempo juega trampas y aquí estamos,
naufragando en recuerdos, cogiendo la ironía riéndonos del colmo;
Los terceros jamás entenderían, celosos y preocupados;
el lado B también pega fuerte, equilibrando al cuerdo y al loco,
a los demonios, el libertino, el libertario.

Sigo igual, sin broncas, 2 años más,
8 cascos de cerveza, 6 horas en cama, 4 de horas en ojos rojos,
nadando entre letras, volando entre orgasmos, mandando a la academia por la borda,
vomitando al imperio, el que sigue escupiendo.


Suspiro, te veo.
Reímos; nos alejamos.
 El tiempo pasa.




Compañera de vida (Lado A)

Compañera de vida, el tiempo y nosotros jugando,
persiguiendo sin rumbo, libertarios, mercenarios,
el camuflaje entra sin contexto y nosotros recordando;
no te miento si en instantes me distraigo en estar entre tus brazos,
pero no te preocupes, sólo me distraigo.

Qué te miento si vos conoces mis palabras desnudas,
si conoces la historia de los locos y mi asesinato a la cordura.

Corre lejos, antes que te alcance,
Corre que suelo cargar el frenesí y el alcohol me hace buscarte.
Corre! Corre! Antes que salga el sol y caiga la luna,
Corre! Corre! Antes que pasen las copas y venga la cruda.

Pero por más que corro mi sombra me persigue,
es la memoria, la conciencia incómoda, la revuelta, la que alborota;
qué te digo? que ando sin sentido, absurdo como acostumbro,
que mi rumbo es el grito de los siglos, el grito de justicia, de rebeldía.

Compañeras de vida hay muchas, pero tu y yo somos otros,
locos ignotas, incógnitas que el silencio censura y grita;
los terceros no sabrán qué decir, y dirán lo todo lo que no entienden,
protegerán su vista con veneno e inventarán cada cosa,
y que inventen, que para algo tenía que servir.

Diles a ellas qué pasa,
diles que soy tan viejo en tan poco tiempo, 
que la vida me pone al borde, en jake, ebrio, cascarrabias,
sin posibilidad de enroque, sin encontrar palabras.
Sí, diles de tu exnovio, del que hizo lo mismo que siempre hace,
Canutos, cuerdas, libros, sólo y solo,
solamente acompañado, diles que pisen con cuidado;
que le robo latidos al tiempo, del que trafica orgasmos;
del cínico, del que duele, del que cuestiona y no para,
y que no para ni con su propia sombra.

Adicto al desquicio, a estar en tu cama y volar en gemidos,
a la esquizofrenia, del bienestar a la fuga; sin yolanda, sin gimena;
grito. Pierdo estribos en silencio mientras me sorbo la vida a versos,
contestatario y bohemio, vulnerable y el discurso al viento.


Ay compañera, seguimos suspirando;
retozos tácitos y las mariposas siguen en cautiverio,
de la ironía al vicio, del vacío al cuarto, y del amor a la fuga;
ay... Compañera, sigo buscándote sin andarte buscando…

¿Sabes?

Sabes, amor? Soy un poco celoso,
lo suficiente para esconderme y no hablarte de mis guerras,
sobre todas ellas que vuelan solas, sin cobijo que las cure;
sin que, aunque usted disculpe, ellas andan locas,
seguirán camino a dónde el impulso las lleve;
cojeo solitario como un soldado sin régimen,
como un guerrillero sin mando;
no puedo estar en todo todo el tiempo, y aunque lo intento,
al final siempre hay alguien que avienta la vida al precipicio.

Me estorba la vida por temerle a la muerte,
me estorba el pensar que alguien te bese;
me estorban miradas, ausencias,
me estorba el deber, beber, leer,
me estorba el orbe, el desmadre y el orden,
la familia, el horizonte, mi sombra, sus voces;
Ahh… suspiro, aquí sigo,
¿tú dónde estás? Tu ausencia me invade y
desvalija la certidumbre, Schöndinger ataca
y te siento rara, casi no te miro; regresa.

Aferrándome a la ficción

No es normal verte en todas partes,
recordarte a todas horas,
que hagas sucumbir tan fácil mi cabeza en segundos
como bomba en Gaza;
ojalá fueran augurios y no coincidencias,
ojalá no fuera sólo libre indiferencia.

Escribiendo de noche,
derrochando tinta por tu sexo,
por tu nombre; escurriendo en versos,
buscándote en palabras para atraerte,
para bañarte a besos gimiendo entre mordidas.

Una seña de retozo, un ven siéntate aquí que estás muy lejos,
un no te vayas de aquí, hace frío y estoy tan sola;
una señal de humo, una burla, un guiño; pero no,
sólo hay un ciego, solo un ciego.

Te soñé, desperté frente al quilombo y cayó la dicha,
¿Qué coños pasa?                         ¿Estoy loco?
Tu onírica visita me obligó a perseguirte en sueños,
evitando la realidad a sabiendas de estar dormido y mientras dormía junto a mí mi novia.
Ya espabilado en la antítesis de la ficción, no soporté sus brazos,
su esfuerzo por abrazarme, me separé y me eché a dormir a ver si ahora sí te alcanzaba.

No era utopía, no era coger por coger, ni soñar por soñarte;
era un andén del metro, Tacubaya Chabacano,
una estación extraña, estación abstracta,
dirección hacia algún concierto; tú y yo y los demás no importaban,
Ouistiti y Hunaac-el, nadando, suspendidos en el aire, nadie en las miradas,
volando en el lugar de la nada donde suelo verte,
uno de esos ensueños en dónde siempre te sueño,
aquí mismo dónde siempre te escribo.


 Quiméricos mis huevos; aferrándome a la ficción.


Aroma de nostalgia

Huelo en todos lados ese aroma de nostalgia,
ese grito aferrándose al tiempo.
Olor a hombre, al arte que lo envuelve,
qué vamos a refutarle al universo
sino otra posibilidad más de hacerlo, 
de acomodar las piezas en movimiento
para llegar al goce, al sueño.

Somos los mismos en el sendero;
nacemos, crecemos y nos desvanecemos;
nos pisa el tiempo,
hacemos arte para matar la nostalgia
pero sólo a ella es a quien plasmamos, eco,
a eso huele el arte, al hambre, al hombre,
a las cenizas que lo envuelven,
a la vida gritando en soliloquio.

Quieres que te diga toda la verdad?

Quieres que te diga toda la verdad?
Quieres todavía sangrar por nuestro amor?
Quedarnos tirados en la cama recordando exhaustos
un pasado que ya no está, eso quieres?
Que seque las lagrimas que bajan por tu rostro y
te haga el amor una y otra vez hasta olvidarlo todo?
que siga acariciándote bajo la luz de la luna?
O quieres volar y naufragar en este mundo a tiempo del descuido y ver qué pasa,
qué diablos pasa si vuelas?
Se rompieron las palabras, las cadenas, sonrisas.
Ja, mírame, soy el mismo flotando entre el humo,
el hombre inconexo que te enamoro hasta desbordar el idilio,
el infausto insano que sigue aferrado conseguir aquel sueño.
Pero sabes? Tú eres la chica de mis guerras, inspiración entre bombas,
un pálido recuerdo debilitado por los pasos, por el tiempo.

Ahora te llevas mis lazos, aliada de lo que nos atormenta,
este mundo en un asco y he aprendido a compartirlo a solas,
de fiesta en fiesta, nómada, volando de cama en cama,
sin pedirle tiempo al tiempo para tocar tantito más,
un poquito más pa no morir en esta atípica ficción envuelta en realidad.

El diluvio marca con un tic tac mi cerebro,
un tormento  de esos que siempre se cargan,
la gente y tu recuerdo, la malicia en ti y en todos los cuerpos,
en los dulces gemidos que me acarician al entrar a una doncella,
ignorante de esta historia y ignorante de este hombre de apariencias,
lúcido y sombrío, extranjero ensordecido…

Vida incoherente,
me ahogo en tus océanos y lo único que haces es sumergirme en precipicios.
Sabía que lo harías, es difícil para ti sostenerte en la nada,
de esta cuerda rota donde trota este funambulista indómita,
es más fácil para ti resguardarte en la sutil venganza,
en un platónico amor odiado y cogido por la espalda.
Así que lo has hecho,
espero me hayas recordado en la cumbre de tu orgasmo e incomodado después del suceso,
como un golpe de tus dioses haciendo justicia divina,
y no muerdas si te muerdes cuando actuamos,
no soy espejo ni psicólogo de la nostalgia;
no preguntes que qué pasará si regresas a pregunta que en qué carajos estoy parado?
Porque quizá no esté de pie y que quizá esté cayendo, o
sólo esté imaginando el vértigo dónde estoy parado,
en el desvelo, sentado en borde de la ventana,  dónde siempre escribo.
Y ahora vos?
Traveler y la Maga jugando a ser amigo, retozando con el rencor los amantes,
buscando el remedio en historias mitologías de los similares.
Sigamos Tiempo,  cada quién su camino,
sin importar cuentas,  sin ajustas esta Rayuela ucroniana,
dónde renuncié en un qué putas estoy haciendo? Del ¿a dónde quiero ir?
Las tormentas llegan solas, sin que uno las llame.

De repente volteé y ahí estaba.